Muchas de las actividades que tienen lugar en los centros residenciales estan dirigidas a ejercitar la memoria de los ancianos
¿Quién no ha olvidado nunca donde había puesto las llaves de casa o qué íbamos a buscar a la cocina? Seguro que nadie responde afirmativamente a estas preguntas, porque todos tenemos alguna pequeña queja mnésica que nos hace creer que estamos perdiendo la memoria.
Esta cuestión es algo que preocupa a muchas personas, y en especial a nuestros ancianos, que acostumbran a manifestar entre risas que olvidan muchas cosas. Es cierto que a medida que sumamos años, parece que restamos memoria (almacén donde guardamos todo nuestro conocimiento sobre el mundo, sobre nosotros mismos, y sobre cómo hacer las cosas), pero no es menos cierto que la memoria es un proceso psicológico que se puede entrenar y que se puede mantener, siempre y cuando la hagamos funcionar constantemente, sobretodo prestando atención a la tareas que estamos realizando. Este es precisamente el objetivo de muchas de las actividades que tienen lugar en centros residenciales como el nuestro, actividades que ayudan a mantener el nivel mnésico a la vez que proporcionan un espacio en el que compartir experiencias, situaciones y hechos que hermanan a las personas que participan.
Los profesionales que trabajamos en este campo conocemos la importancia de mantenernos mentalmente activos y por este motivo nos esforzamos para que las personas que ingresan en una residencia lo sean, motivándolas para vencer la batalla al paso del tiempo y no perder, sino ganar la memoria.






Residencia Santa María del Tura